Has llegado compañera
como llega la marea
con arena entre los pies,
y has traído compañera
otra vez la Primavera
a bordo de tu bajel;
al viento, tu pelo al viento
que para fondear en mi puerto
no necesita saber
más que gobernar con tiento,
para que no se te vuelva
el balandro del revés.
Me saben a sal tus besos
y me trae olor a mar
cada palmo de tu piel,
las marejadas azules
son tus brazos cuando subes
buscando al atardecer
donde atracar tu navío
para que esté cerca del mío
pecho con pecho a una vez,
sin que se nos vaya el tiempo,
entre amarras y entre vientos
que terminan por romper.
Has llegado compañera
como llega la marea
con arena entre los pies,
y has traído compañera
otra vez la Primavera
a bordo de tu bajel;
al viento, tu pelo al viento
que para fondear en mi puerto
no necesita saber
más que gobernar con tiento,
para que no se te vuelva
el balandro del revés.

